El principio es el final es el principio
Todo empieza por el principio, ¿no?. Por esta razón, un lunes cualquiera (tampoco tiene porque ser principio de mes)y por la mañana, creo que es un buen momento para perpetrar este acto de exhibicionismo que es la redacción de un "blog".
La razón fundamental por la que empiezo no es otra que el aburrimiento que padezco en el trabajo estos días. O puede que quizá también el motivo sea efecto de la indolencia padecida durante el domingo, tras el pequeño festival-homenaje a la adolescencia que nos brindamos los miembros del club "me da igual ocho que ochenta" el sábado hasta las nueve de la mañana del día siguiente.
Así que no se trata de pretenderme escritor ni cuentahistorias. La arrogancia no es una de mis virtudes. Y digo virtud porque si fuera lo suficientemente arrogante quizá conseguiría más a menudo mis objetivos. Un momento, ¿cuándo fue la última vez que conseguí un obejtivo marcado por mí mismo? Ya ni me acuerdo. El objetivo de mi ascenso profesional de este año lo conseguí cediendo a las pretensiones y presiones de los jefes de mi departamento, qué consiguieron que abandonara la
idea de parecerme a Brian Jones a mis 31 años y acabara cortándome el pelo. Es decir, sólo conseguí mi objetivo cuando cedí, y eso no se llama "flexibilidad" se llama "hacerse caquita".
Una vez dicho esto, declaro el principio fundamental de este espacio: evitar que se convierta en un acto de onanismo por mi(s) parte(s)y acabe aburriendo hasta a las morsas con detalles diarios que no interesan a nadie.
En cuanto al nombre, "encuentro difícil creer", es el comienzo de una de las estrofas de "I'll be your mirror". Palabras de Lou Reed que he decido apropiarme sin ninguna razón específica, a lo mejor es porque me gusta o quizá por que es una de las pocas canciones que puedo cantar al mismo tiempo que toco la guitarra. La "psicomotricidad" tampoco es una de mis virtudes, aunque debo decir que hay algunas tareas que sí puedo realizar de forma concurrente, por ejemplo. masticar chicle y conducir, o subir una escalera mientras hablo.
Ahora,creo que es el momento de volver al trabajo (mejor dicho, comenzar el trabajo pues todavía no me he puesto a ello), y de meterme de nuevo con la tarea tediosa a la que estoy asignado durante estos días. Tarea que quizá me corresponde a mi nueva categoría profesional, categoría que como comenté antes, sólo conseguí después de cortarme el pelo. Nadie pareció entender "el porque de mis peinados". Aunque de todas formas, después de estar un tiempo sin pasar por el peluquero, acabé descubriendo que no tengo el pelo lacio, por lo que más que Brian
Jones iba a acabar pareciendo "El vaquilla". Y por ahí sí que no paso.
Banda sonora de este primer texto:
"Ontario" . The Posies
"I'll feel a whole lot better" . The Byrds
